miércoles, 13 de enero de 2021

Con sentimiento de decepción

Hoy es otra de esas noches, pero él no está en mi cama.

Como jode equivocarse, verdad? Dicen que no importa cuántas veces caigas, que lo importante es cuantas te levantas. Ok, estoy de acuerdo. Pero lo duro no es levantarse. Lo verdaderamente difícil es estar en el suelo, rodeado de gente que te mira desde arriba. Si… esas miradas. Algunas de pena y compasión, otras acompañas de manos para ayudarte, otras de burla, de sorpresa, miradas cargadas de ‘telodije’s  y de… decepción.

Lo difícil es decepcionarse a uno mismo y superarlo. Porque a ti no puedes engañarte, no te puedes poner excusas.

Lo difícil es decepcionarse de alguien que creías profundamente conocer…

Lo difícil es ver, cuanto hace que no ves…

¿Cuánto hace que esto pasa?

¿Como no lo vi?

Lo duro es sacar fuerzas para incorporarse y tender una mano al aire, esperando que alguien la agarre, cuando lo único que quieres es dormir una siesta aprovechando que estás en el suelo.

Dormir… morir… quien sabe la diferencia.

Y tú estás ahí abajo, intentando retener las lágrimas con el poco orgullo y dignidad que te quedan, mientras maldices a tu suerte y al karma.

Al final te levantas. Todos lo sabemos, no eres capaz de mandarlo todo a la mierda.

Y echas a andar. Continuas… por inercia.

Quizás esto dure unos días, quizás esto dure más tiempo.

Pero te levantas. Al fin y al cabo, eso es lo importante, o no?

3 comentarios:

  1. La inercia es la gangrena de las relaciones y cuando comienza a extenderse por el cuerpo lo mejor es amputarse el amor para evitar que termine matándote.

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  2. si... la inercia es la muerte del amor... pero es, a veces indetectable para algunos como yo... y ahora si, lo unico que me queda es amputarlo...
    besos

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  3. Podría contarte muchas cosas sobre la incapacidad para identificar que el amor se ha corrompido y agoniza putrefacto entre la gangrena hasta que no puedes soportar el olor y desesperado te armas de valor y mordiendo algo para no gritar procedes a amputar. Pero creo que es mejor para ambos hablar de como de repente cuando lo creías imposible vuelves a enamorarte y descubres que esta vez sí es la persona adecuada.
    Besos castos, puros y respetuosos.

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